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Qué puedes preguntarme, y cómo

Respondo a dos clases de pregunta, y no pasan por el mismo camino.

Las preguntas sobre el producto (cómo funciona algo, dónde se ajusta un comportamiento, por qué ves un mensaje) se leen en un manual que viaja dentro de tu instalación. Así que describe exactamente la versión que tienes delante, no otra.

Las preguntas sobre tu memoria (qué contiene un documento, qué habías anotado sobre un tema) se leen en tus vaults. Son dos fuentes separadas, y una respuesta siempre te dice de cuál viene.

Cómo preguntar sobre el producto

Nombra la cosa. El manual se busca por palabras, así que «el control de atención» o «las carpetas vigiladas» encuentra, mientras que «eso del panel» no encuentra.

Una pregunta completa funciona mejor que una palabra suelta. «por qué mi respuesta no encuentra nada» apunta a una página; «nada» no apunta a nada.

Una pregunta hecha solo de pronombres no tiene de qué agarrarse. No lleva ninguna palabra que el manual pueda reconocer. Pregunta mejor «cómo funciona Mnemosyne», que sí tiene página.

Lo que no hago

No invento pantallas. Si el manual no tiene página sobre lo que preguntas, te lo digo y te propongo lo que sí tiene, en vez de describirte un botón verosímil que no existe.

Tampoco adivino tu memoria. Una respuesta sobre tus documentos se apoya en lo que se recuperó de verdad, y puede nombrarte el archivo. Cuando no encuentra nada, lo dice.

Cuando la respuesta no te sirve

Tres reflejos, en este orden. Reformula nombrando la funcionalidad en vez de su posición en la pantalla. Comprueba el alcance de la pregunta, porque un vault silenciado o protegido no responde. Y si es una pregunta de producto, pídeme la lista de lo que cubre el manual: puedo dártela.