Los vaults, y cómo crear uno
Un vault es un almacén de memoria aislado. Mnemosyne no guarda una memoria grande: guarda varias, una por dominio de tu vida, y cada una vive en su propio archivo de base de datos en tu máquina. El código en uno, las notas en otro, un diario privado en un tercero.
Esa separación no es cosmética. Es lo que hace posible decir «esta memoria nunca sale de la máquina» sin prometer nada sobre el resto, y es lo que impide que una pregunta sobre tu trabajo saque a la luz tus notas personales.
Crear un vault
En la ventana de vaults, «+ Nuevo Vault» abre la creación. Le das un nombre y el vault existe. Si aún no tienes ninguno, la ventana ofrece crear el primero directamente.
Un vault vacío no sirve de nada mientras no entre nada. Dos maneras de llenarlo:
- declararle una o varias carpetas vigiladas, con «Añadir carpeta a vigilar», y Mnemosyne ingiere lo que hay y luego sigue los cambios;
- escribir dentro desde el chat o desde una aplicación, cuando una conversación produce algo que merece guardarse.
Lo que vive en un vault
Cada recuerdo es una crónica: un contenido, un tipo (una nota de arquitectura, código, una decisión, una sesión), y un vector que permite encontrarlo por el sentido en vez de por las palabras exactas. Un archivo vigilado puede producir varias crónicas, porque un documento largo se trocea antes de indexarse.
Varios vaults en una respuesta
Por defecto, una pregunta interroga todos los vaults activos a la vez, y la respuesta puede mezclar lo que encontró en varios. Eso es el alcance federado.
También puedes nombrar un vault concreto para una pregunta: la respuesta leerá solo ese. El control de atención hace lo mismo de forma duradera, sin tener que repetirlo cada vez.